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SOY COMO SOY DESDE MIS RAICES VITALES
“LUCHADORA, INCANSABLE DE EMPRESAS IMPOSIBLES”
Siempre me ha costado asumir restricciones en la consecución de cualquier meta, mi deseo es tener vía libre para la realización de proyectos, pero he tenido que aprender a sortear toda clase de impedimentos para llevar a feliz término todo lo que emprendo.
Tuve que sacar mi carrera adelante sin un peso en el bolsillo y paralelo a esto colaborarle a mi familia, mis deseos de estudiar una ingeniería no fueron posibles por mi puntaje Icfes, pero más que desear estudiar deseaba tener un título para tener mejores posibilidades económicas, empecé la licenciatura por presión de mis amigos y mi hermana, pensando en la posibilidad de pasarme a una ingeniería, pero me gustaron tanto las matemáticas que me amañe y ya nunca más lo revalué. Sin embargo fueron años duros en el sentido académico y en el económico; poco tiempo para estudiar, poco tiempo para trabajar.
Cuando realizo la práctica docente en el Camilo Torres y empiezo a explicar un tema de geometría a un niño que era el más distraído y poco aplicado, puedo observar la evolución del que no quería hacer nada, porque no entendía, a llevar la tarea y preguntar reiteradamente “como voy, así estoy bien, esto sirve”. Y al finalizar la práctica y preocuparme por qué pasara con ese niño.
En mi vida académica existieron tres maestros de los cuales tengo los mejores recuerdos: El de algebra de octavo quien me hizo entender que era eso tan raro llamado algebra y que las respuestas no eran inventadas. El profesor de Calculo I, con quién la repetí por tercera vez, y me cuestionó la manera en que se debe estudiar la matemática. Por último el Profesor de Ecuaciones Diferenciales, al cual le aprendí la forma de tener los alumnos encarretados en clase de principio a fin, con puntos de participación, con proposición de problemas y con muchas ganas de que la clase no se acabe.
Suelo identificarme con el alumno que menos entienda, porque así me sentía en octavo grado, siendo consecuente en las explicaciones y detectando donde posiblemente se pueden perder en el proceso, sintiendo muy propio el gusto por escuchar “ eso era lo que no entendía”, “eso era tan fácil y hasta que lo entendí”, Compartiendo la alegría del que decía que no era bueno para matemáticas pero que ahora si entiende de que se trata.
lelsy
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