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Hola a todos, después de un largo tiempo sin poder entrar por este espacio de reflexiones y sentimientos y sin saber de todos vosotros.
Espero que todos y cada uno de vosotros os encontréis pletóricos de felicidad o por lo menos en el cauce para conseguirlo.
Gracias por no dejar este entrañable lugar y gracias por mantener así viva una parte de mí.
Por eso y por un millón de cosas mas que no voy a resumir os tengo considerados unos amigos muy especiales y deseo que sepáis que aunque no este hay todos los días, vosotros si estáis en mi a diario.
A mis amigos.
El destino nos presenta amigos,
los cuales no sabíamos que irían a cruzarse en nuestro camino.
A muchos de ellos los denominamos amigos del alma, de corazón.
Son sinceros, son verdaderos.
Saben cuando no estamos bien, saben lo que nos hace feliz.
Y a veces uno de esos amigos del alma estalla en nuestro corazón
y entonces es llamado un amigo enamorado.
Ese da brillo a nuestros ojos, música a nuestros labios, saltos a nuestros pies.
Mas también hay de aquellos amigos por un tiempo,
tal vez unas vacaciones o unos días o unas horas.
Ellos acostumbran a colocar muchas sonrisas en nuestro rostro,
durante el tiempo que estamos cerca.
Hablando de cerca, no podemos olvidar a amigos distantes,
aquellos que están en la punta de las ramas
y que cuando el viento sopla siempre aparecen entre una hoja y otra.
El tiempo pasa, el verano se va, el otoño se aproxima y perdemos algunas de nuestras hojas,
algunas nacen en otro verano y otras permanecen por muchas estaciones.
Pero lo que nos deja más felices es que las que cayeron continúan cerca,
alimentando nuestra raíz con alegría.
Son recuerdos de momentos maravillosos de cuando se cruzaron en nuestro camino.
Te deseo, hoja de mi árbol, paz, amor, salud, suerte y prosperidad.
Simplemente porque cada persona que pasa en nuestra vida es única.
Siempre deja un poco de sí y se lleva un poco de nosotros.
Un gran beso para todos y …………………… ………………… ya tu sabes ……..
Espero vernos pronto
Editado por: (02/Diciembre/2006 - 00:02)
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