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Tú eres la primera generación en tu árbol genealógico.
Si comenzamos a contar a tus 2 padres (tu padre y tu madre) que son la segunda generación...
Más tus 4 abuelos (2 paternos y 2 maternos) que son la tercera generación...
Más tus 8 bisabuelos (4 paternos y 4 maternos) {4ta Generación}...
+ tus 16 tatarabuelos (5ta Generación)...
+ tus 32 trastatarabuelos tambien conocidos como "choznos" (6ta generación)...
Para la generación número 11 sumaremos mil antecesores, para la generación número 16 serán 33,000; para la 21 ya serán un millón....
Y si continuamos sumando a tus ancestros hasta la generación número 26 obtendremos como resultado:
¡33 millones de antepasados!
26 generaciones son aproximadamente 600 años, es decir, si ahora estamos en el 2004 retrocedemos hasta el año 1404, antes del encuentro del Nuevo Mundo con el Viejo Mundo en 1492. Antes de que tus ancestros indígenas del continente europeo se encontraran con tus ancestros indígenas del continente americano.
33 millones de personas...esos son todos tus ancestros hasta la vigesimosexta generación, así como son nuestros ancestros, porque los ancestros no te pertenecen solo a tí, también son los ancestros de otros compatriotas mexicanos.
Ese es el significado más profundo del término
La Raza
que los mexicanos usamos todos los días: significa que tenemos la misma sangre, nos guste o no en algún punto todos los mexicanos somos parientes lejanos.
El pueblo mexicano, además, comparte una historia común, una misma lengua, los mismos símbolos patrios, costumbres, tradiciones, fiestas nacionales, religión y varias cosas más.
Claro que habrá mexicanos que no tienen la misma religión que la mayoría de sus compatriotas o las mismas costumbres (por ser costumbres netamente locales o regionales) u otras cosas que los distinguan del resto de nosotros, y por ello podemos afirmar que entre menos cosas tengas en común con la mayoría de tus compatriotas mexicanos, menos mexicano serás. Y si no tienes absolutamente nada en común con los mexicanos, entonces no eres mexicano, eres extranjero. Un extraño para nosotros.
Por eso es tan importante conservar lo que somos, continuar con las cosas que nos hacen mexicanos, pues si las perdemos comenzará poco a poco la desunión de nuestro pueblo y luego, tal vez, la guerra civil.
Para evitar tal riesgo tenemos que fomentar sanamente los lazos que nos unen y no las cosas que nos separan y enfrentan unos contra otros.
Por eso es tan importante evitar la inmigración de pueblos alienígenas tales como los judíos, los musulmanes, los asiáticos, etc, cuyas costumbres, religión, tradiciones son completamente extrañas para nosotros.
Nada tenemos en común con esas razas tan disímiles.
Ya hay 55,000 judíos en nuestro país y su número aumenta cada día. Ya hay una mezquita en México. Si esto continúa en un futuro próximo comenzarán los problemas con esas minorías pues no se asimilan bien al pueblo que los hospeda sino al contrario, quieren que sus anfitriones se asimilen a ellos.
Es un hecho histórico que a dondequiera que llegan, tanto musulmanes como judíos comienzan a dar problemas.
Mientras son una minoría dentro de un país piden tolerancia a toda costa e incluso privilegios pero si llegan a ser la mayoría entonces comienzan a perseguir a quienes no son como ellos.
Por otro lado, también es cierto que en cualquier familia, grande o pequeña, hay "ovejas negras"...parientes nuestros que por la forma en que se ganan la vida, su forma de pensar, de opinar, de vestir, su educación y otras cosas más no nos enorgullece el hecho que sean familiares nuestros.
Como en cualquier otro pueblo del mundo, también en la numerosa raza mexicana siempre han existido mexicanos que llevan una vida deshonesta; son los delincuentes de todo tipo: ladrones, secuestradores, estafadores, asesinos, violadores, narcotraficantes, asaltabancos, políticos corruptos que se roban los impuestos de sus compatriotas, etc.
Pero no debemos permitir que por culpa de esas "manzanas podridas" nos sintamos avergonzados de nuestra raza mexicana. Recordemos aquél dicho de "Pasa hasta en las mejores familias".
Esos malos mexicanos y mexicanas tarde o temprano reciben su justo castigo y son enviados a prisión por largos años.
Desde tiempos inmemoriales por todo el mundo, cuando un miembro de la sociedad comete un delito en agravio de dicha sociedad, ésta lo condena a vivir apartado de ella para que no vuelva a dañar a otros miembros e incluso a los criminales más dañinos y viciosos se les ha castigado con la muerte.
Así, no hay que permitir que esas infames ovejas negras de nuestra noble familia mexicana nos amargen el gusto por ser mexicanos, en cambio solamente debemos prestar atención a nuestros hermanos y hermanas mexicanos que son un dechado de virtudes, belleza, inteligencia, fuerza, que son un ejemplo para todos nosotros y que ponen el nombre de nuestra raza muy en alto.
En tí viven los genes de millones de ancestros, la herencia de todo tu pueblo, justo como vive en tus compatriotas que aquí mostramos, desde los más humildes hasta los más grandes. Los que son famosos y los anónimos. Feos o guapos. En algún lugar de sus respectivos árboles genealógicos ustedes tienen un ancestro común. Están emparentados.
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