|
Colgaré este.
MI BESTIA.
Llevo una bestia dentro,
un animal hambriento
que me llama,
y tiene
tres cabezas
y un solo cerebro.
Un monstruo muy voraz
a quien yo dócilmente le obedezco,
pero en la disyuntiva
de la vida
mi boca dice: sí,
la bestia dice: no.
¿Es bonito observar
el vacío
y la nada?
Me sigue
y me persigue
desde dentro
mañana,
tarde
y a algunas horas de la noche
le sorprendo aullando
a mis pestañas
y a la luna descreída.
¿Qué les querrá decir?
Me cierrra a cal y canto,
las puertas
y ventanas de mi cuarto,
teje miles de cadenas
con mis sábanas
y todo se oscurece,
y ya me pierdo,
voy ciega entre los muros
de mi implacable
sed
de su incansable
hambre
y siempre está dispuesta
a ensañarse con mi carne.
Me arrastra a la maraña de la duda,
el arrepentimiento es un fantasma
que va cobrando fuerzas
y energías,
mientras que la ilusión va pereciendo
en el intento.
Me pregunto si ese monstruo,
tan feroz
y voraz
no soy yo misma.
Porque, esa bestia es mi enemiga,
sí, pero es tan atractiva.
|