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Esto es una parte de una lectura, que tiene que ver con lo que hemos visto todo este tiempo.
PD: Les mando el archivo completo.
El imperio del consumo Por Eduardo Galeano
El derecho al derroche, privilegio de pocos, dice serla libertad de todos. Esta civilización no deja dormir a las flores, ni a lasgallinas, ni a la gente. En los invernaderos, las flores están sometidas a luzcontinua, para que crezcan más rápido. En la fábricas de huevos, las gallinas también tienenprohibida la noche. Y la gente está condenada al insomnio, por la ansiedad decomprar y la angustia de pagar. La explosión del consumo en el mundo actualmete más ruido que todas las guerras y arma más alboroto que todos loscarnavales. Como dice un viejo proverbio turco, quien bebe a cuenta, seemborracha el doble. La parranda aturde y nubla la mirada; esta gran borracherauniversal parece no tener límites en el tiempo ni en el espacio. Pero lacultura de consumo suena mucho, como el tambor, porque está vacía; y a la horade la verdad, cuando el estrépito cesa y se acaba la fiesta, el borrachodespierta, solo, acompañado por su sombra y por los platos rotos que debe pagar.
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