|
PORQUE UN SIMPLE MORTAL SE HACE SANTO
Toda persona existente en el planeta no está llamada para "hacerse Santo" O kari osha ,como es su auténtica denominación en dialecto Arausa. Sólo algunas muy específicas, que son orientadas invisiblemente para éste sagrado paso. El hacerse santo no conlleva a que la persona deje de ser cómo es o que tenga que modificar drásticamente sus hábitos de convivencia social. Ni renunciar a su condición humana natural, como así sucede con los Sacerdotes Católicos u otros Sacerdotes de líneas más exigentes. Todo lo contrario. Quién llega a esta sagrada unción experimenta gradualmente muchos cambios o modificaciones en todo su entorno, en su salud y en su psicología, todo esto a favor del interesado, convirtiéndolo en un ser pleno, socialmente útil, con una guía que lo llevará por la vida con más conocimiento de los eventos que están por acontecer en su transcurso. Generalmente quién tiene que "hacerse santo" es por lo siguiente: 1.- Por destino, karma o cumplimentación espiritual. 2.- Por desórdenes emocionales, físicos y sociales extremosos e incontrolables. 3.- Por estabilidad general. 4.- Para evitar peligros inesperados marcados en su destino. 5.- Por amor y entrega a la misión. 6.- Por protección general. Todo Olosha o Santero cuando se inicia, experimenta, gradualmente, un cambio o metamorfosis total en su vida, que va desarrollándose paulatinamente y en silencio durante los cinco años posteriores a su iniciación. Va alcanzando la armonía anhelada a través de disciplinas, fórmulas y consejos que se le ofrecen como Sacerdote. La vida le cambia favorablemente en todos los órdenes. Es un soberano error creerse que cuando uno llega a la unción está protegido absolutamente de todos los eventos marcados e irreversibles en el destino individual. La Santería, se vuelve en un apoyo o sostén para evitar los efectos dañinos extremosos de esos eventos, pero no para quitarlos radicalmente de nuestras vidas. Tampoco sirve para solapar hechos o actitudes antisociales. La Santería tiene poder para cambiar los malos hábitos, no para sostenerlos o aprobarlos con complicidad. Muchos creen, erróneamente, que haciendo santo uno se vuelve en súper hombre o súper mujer y eso no es cierto. Quién propaga esa lamentable información propagandística, sólo engaña y transmite una falsa imagen de nuestro oficio místico. La Santería está para crear, como Madre Absoluta del Misticismo Yoruba, a hombres y mujeres socialmente útiles y para establecer un orden que proporcione equilibrio y una felicidad especial, si se saben entender los códigos y normas a los que estamos sujetos todos los seres humanos en este plano terrenal. La Santería, facilita igualmente, con todo lo anterior, un crecimiento espiritual incomparable que hace al ser que la admite una persona diferente al común denominador existente.
Fte: Obanikke-Obbá
|