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Ser tierra y no poder fluir,
sentir una coraza de vieja hojalata,
un escudo que golpea fuerte al viejo guerrero de origen incierto.
Conversar como un corzo en la oscura ruta interminable hacia la cima de si mismo, algo se esconde.
Un Yo que desea saber quien y hacia donde va, siente el aliento, un susurro muy suave hace cosquillas y le hace reir.
Volver a la libertad sin tapijos ni ataduras, volar las altas nubes y tocarlas, acariciarlas y llorar.
Crecer con mis hermanos natura, la Pacha Mama y los pequeños jilgueros alegrando y recordando que hay vida mas allá de Yo.
Diferenciar cuando eres natural o artificial...y por fin fluir...y desarmar la coraza que inunda tu corazon.
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