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El empleo de las herramientas actualmente disponibles para mejora genética, ha permitido cambios asombrosos en el mundo de la producción animal, fundamentalmente en porcino, avícultura, y dentro de los rumiantes en el vacuno lechero.
A pesar de que es imposible obtener avances tan rápidos con esas técnicas en vacuno de carne, es evidente que aplicando las mismas técnicas se obtendrán progresos aunque sea a más largo plazo.
Dentro de la mejora genética de vacuno de carne, y más concretamente, de ganado limusín podemos asegurar que estos progresos ya se están empezando a notar, sin embargo si queremos continuar progresando será necesario trabajar mejor en esa dirección. Para ello es necesario mejorar la toma de datos así como la información que reciben los ganaderos, es fundamental que el ganadero tanto el de limusín como aquel que se acerca a comprar un toro, conozcan el significado de los valores genéticos publicados, y por supuesto tengan acceso a ellos. Son simples y fáciles de comprender.
Por otra parte la fiabilidad de estos datos depende del numero de animales con datos recopilados, por lo que una opción inteligente sería compartir nuestros datos con otros países, entrando a formar parte de los proyectos internacionales que en la actualidad está llevando a cabo Interbull como ya hiciese con el vacuno de leche, o integrándonos en los índices IBOVAL franceses como muy acertadamente están haciendo los ganaderos pertenecientes a la federación del País Vasco.
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