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Mucho se habla de encontrar un tapón lo suficientemente fuerte para detener la corrupción, la impunidad y que por fin tengamos un pleno estado de derecho; con lo cual, piensan algunos, es posible mejorar nuestras vidas ya que se podrían duplicar los ingresos fiscales que hoy se evaporan y paran en manos de funcionarios corruptos.
Por supuesto que para invertir en desarrollo humano y social nuestros Gobiernos deben disponer de cantidades enormes de recursos y que éstos sean absolutamente gastados con y en transparencia y en actividades eminentemente bien planificadas con un previo estudio del Impacto Social positivo que se generará.
nos referimos a los funcionarios que entran con una mano atrás y otra adelante, pero que salen hasta los huesos llenos de billetes que se clavaron del erario público y de la serie de negocitos que genera la tan soñada actividad de traficar con las influencias.
Si pudiéramos combinar una serie de actividades, tanto las que debemos realizar los gobernados como las obligaciones de los gobernantes, en beneficio de nuestro pais, fomentando el crecimiento económico, revolucionando la educación pública, efectuando una verdadera y titánica labor en salud y salubridad, luchar por la protección del medio ambiente y de los recursos naturales, sean renovables o no, respetar los derechos individuales de los habitantes, y combatir la delincuencia, criminalidad y la inseguridad, así como acabar con la corrupción e impunidad que reinan en nuestras sociedades, estamos seguros que estos pasos son los correctos y que nos conducirán a los objetivos nacionales.
Es lo mismo que si se consigue una mejora ostensible en la aplicación de la justicia, en la persecución penal y en la seguridad ciudadana, cualquiera de nosotros tendremos la libertad de conseguir una mejora en nuestras posiciones de trabajo ya que sin duda alguna el inversionista tendrá seguridad jurídica, social y por sobre todo una mental y emocional para ampliar su cobertura y sus inversiones.
Y si a esto agregamos el combate efectivo a la corrupción, estamos hechos
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