|
Uno que lleva unos cuantos años ya viviendo por este futuro pueblo tiene la impresión de que algo falla en todo ésto. Tiene la impresión de que todo está excesivamente politizado. Que unos ven a los otros más o menos como terroristas y van por los foros expresando opiniones a cara tapada no vayan a ser reconocidos, pero siempre con bastante, si no odio, sí, al menos, rabia hacia lo que consideran ir en contra de sus ideales. Que los otros ven a aquéllos como intolerantes defensores de lo establecido, contrarios al bienestar de todos, en favor del suyo exclusivo y que alzan su voz buscando la panacea de la segregación como solución a todos los problemas.
Imagino que deben existir más habitantes, como servidor, que, aun creyendo que la segregación es básica, primero habría que dar con una solución para unir, o, al menos, conciliar en una causa común, a todos aquellos que formamos parte de este precioso rincón del mundo. Creo que cuando se llega a un punto en que la confrontación se hace intensa, no se ve la salida y el cansancio hace mella, la mejor solución es recular un poco, para ampliar la perspectiva y, tal vez, cambiar la táctica.
Por eso, sería el momento de hacer que todos aquellos que están involucrados en que Mazagón mejore, se sentarán a hablar con calma, sin voces, escuchándose unos a otros y con las únicas miras de beneficiar a una colectividad de varios miles de personas que somos todfos los que vivimos aquí.
Sé que alguno sonreira al leer ésto y pensará que todo lo que expongo se trató de hacer en su momento sin éxito (o no). Yo, la verdad, es que lo desconozco. Si algo no salió una vez, no quiere decir que no vaya a salir nunca, sobre todo si las circunstancias han cambiado. Seis clases de preescolar no se lo merecen.
|