11 de diciembre de 2008, AUME Informa
Pocos, en las altas esferas, imaginaban que, de nuevo los militares y los guardias civiles, tuvieran agallas para acudir a un acto como la concentración contra el pensionazo. A pesar de las amenazas veladas, y no tan veladas, y de los esfuerzos por que no se llevara acabo el evento, el acto se realizó.
Ya comienza a ser norma la pulcritud y el respeto a la legalidad del comportamiento de los militares y el desarrollo en sí de estos actos, y esto nos muestra cada vez más serios y más creíbles en la manifestación de nuestras reivindicaciones.
El acto, convocado finalmente por CC.OO, tenía varios condicionantes como premisas para no ser extremadamente concurrido. Uno de ellos era que, en última instancia, fue convocado por un sindicato (CC.OO.) a pesar de que el “pensionazo” afecta mayoritariamente a militares y guardias civiles. Otro, que, como muchos sabemos y así se nos ha hecho ver a través de correos electrónicos, es que existían en muchos centros amenazas veladas contra la participación, en forma de lectura y recordatorio de las Reales Ordenanzas Por supuesto que la hora también suponía una traba pues en esa franja horaria todo el mundo se encuentra en su puesto de trabajo. Otro dato a tener en cuenta es que la convocatoria se ha realizado en casi todas las comunidades, dispersando aún más la participación. Pero, la principal barrera a vencer, aún sigue siendo el temor y la falta de costumbre a participar en concentraciones o manifestaciones por nuestros derechos. A nadie se nos escapa que el militar continua -de forma errónea- teniendo presentes a las preconstitucionales RR.OO y al Régimen Disciplinario de las FF.AA, dicho sea de paso, principal herramienta coercitiva, irrespetuosa con los Derechos Humanos. Y esto es algo que tiene que empezar a cambiar en los militares. El derecho de manifestación no está vetado a nadie y por tanto el militar lo tiene que ir asumiendo.
Entre los datos que se estiman por medios de comunicación, organizadores, personas presentes, y fuerzas de seguridad, se da una horquilla de entre 300 y 500 participantes en la concentración. Bastante bien, teniendo en cuenta las anteriores “premisas” y que en definitiva, se trataba de guardias civiles y militares, mayormente. A ello hay que añadir los cientos de personas que merodeaban los alrededores sin terminar de incorporarse a la concentración y que tenían una clara actitud de participación pero a distancia, “por si acaso”.
Así pues desde AUME consideramos un éxito que la concentración se llevara a cabo y que participaran militares y guardias civiles junto a policías y otros funcionarios. Esto no es como empieza, sino como acaba, y hemos dado el primer paso contra el “pensionazo” sensibilizando a la opinión pública y a otros compañeros; ahí está la gran afluencia de medios de prensa y la profusión de noticias que se ha generado al respecto.
Pero, si esta concentración ha resultado ser un primer paso contra el “pensionazo”, lo que para nosotros tiene aún más valor, es que se mantiene el espíritu de valentía de ese “paso a delante” que se inició aquel 24 de noviembre de 2007, y que ya resulta imparable. Los militares tenemos ya nuestro propio ámbito de discusión y decisión, y AUME así lo viene demostrando. Sumar y continuar este camino es nuestro futuro.
Gracias a cuantos participasteis activamente y a todos aquellos que por unas u otras causas estuvisteis solo de corazón. A todos os esperaremos próximamente.