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Muchas gracias José Antonio por tu contestación. Te ruego que me tutees porque, de los cuarenta para arriba, una vez cumplidas las normas elementales de educación iniciales, nos viene mejor un trato más cercano que nos rejuvenezca. Creo que estamos bastante de acuerdo en todo lo que te comentaba. Quizás, te surja alguna duda en cuanto a la rusticidad de alguna raza de doble aptitud que se pudiera utilizar para conseguir ese tipo de vaca que te proponía, para lo que hemos quedado en llamar sistema extensivo mejorado.
Cada vez, se reafirma más mi convicción que los ganaderos de sistema extensivos tenemos que evolucionar, con la puesta en marcha de mejoras racionales y prácticas en nuestras explotaciones, sabiendo trasvasar de los sistemas intensivos aquellas tecnologías que nos sean verdaderamente útiles y eficientes, haciendo las adaptaciones pertinentes y, por que no, innovando para mejorar los resultados. Y todo ello, teniendo en cuenta el "tempo" y el ritmo que precisan las cosas en extensivo. Por norma general, y salvo honrosas excepciones, el ganadero de extensivo ha sido muy tradicionalista, conservador, poco proclive a los cambios y muy fiel seguidor de los usos y costumbres ganaderos de su zona, a la vez que firme defensor de sus métodos particulares de trabajo. Pienso que dadas las circunstancias que atravesamos, si queremos subsistir, nos vamos a ver obligados a cambiar esta mentalidad, quizás más deprisa de lo esperado.
Comentarte que, para conseguir lo que me he propuesto, acabo de comprar dos novillos, uno Simmental-Fleckvieh y otro Limusin. Estoy muy contento con ambos, porque creo que son de gran calidad genética, muy correctos morfológicamente, a la vez que bonitos. El Limusín se lo he comprado a un magnífico ganadero que tengo casi de vecino, después de recorrerme cinco ganaderías viendo animales y, como he visto algunas cosas que me han llamado la atención, te las comento.
En la actualidad, la mayoría de los ganaderos que criáis Limusín de selección, estáis incorporando sementales y buscando toros de inseminación buenos en todos los factores pero, sobre todo, de gran desarrollo esquelético (Paradis "salió a la palestra" en TODAS las ganaderias visitada). En todas ellas, he visto que han incorporado recientemente nuevos sementales enormes, muy altos, muy largos, con muchísima caja para meter kilos. Toros campeando y cubriendo con 1100, 1200, 1300 Kg. Toros con una conformación morfológica bastante distinta a los que, utilizando vuestra terminología, calificáis como precoces o de gran desarrollo muscular. Recuerdo uno, por cierto de la ganadería donde compré el novillo, que me llamó poderosamente la atención porque, a pesar del tamaño y la edad (9 años), se movía con bastante agilidad yendo detrás de una vaca para intentar cubrirla.
Mi pregunta es la siguiente: ¿no crees que se está yendo demasiado deprisa, buscando animales que permitan remates carniceros a más alto peso para eliminar esa supuesta ventaja que, según tiene conceptuado el "ganadero de a pie”, posee el Charolés? ¿Se correrá el peligro de "dejarse algo en el camino" (facilidad al parto, rusticidad, rendimiento a la canal, porcentaje de hueso)? ¿No sería más racional, mejorar el desarrollo esquelético más despacio, buscando siempre el equilibrio? Entiendo que el ganadero seleccionador es quien tiene que saber buscar ese punto de equilibrio entre desarrollo esquelético y muscular. Pero ya tenemos experiencias, no muy positivas, en nuestro país de las consecuencias en selección de las "modas ganaderas" que son impuestas no precisamente por los propios ganaderos.
Mi intención, al hacerte estas preguntas, no va más allá de la búsqueda constructiva de lo mejor para el sector ganadero, en general y, de esta extraordinaria raza Limusín, en particular.
Un cordial saludo
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