Según Antonio Drove, Dios no puede disfrutar del cine. Ve todo y en todo momento y el cine es ver partes del todo en momentos determinados. Por eso Antonio inventó la unidad de medida del valor cinematográfico de un plano y la llamó luzbelio. En realidad en el cine no vemos la luz, sino las sombras que proyecta la película en la pantalla.