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susana
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Perito Francisco P. Moreno, 6 de noviembre de 1903 escribió:
"Durante las excursiones que en aquellos años hice en el sur admiré lugares excepcionalmente hermosos y más de una vez enuncié la conveniencia de que la nación conservara la propiedad de algunas de ellas, para el provecho de las generaciones presentes y de las venideras. Vengo por ello, invocando los términos de la Ley, a solicitar la ubicación de un área de tres leguas cuadradas con el fin de que sea conservada como parque público. Al hacer esta donación emito el deseo de que la fisonomía actual del perímetro que abarca no sea alterada y que no se hagan más obras que aquellas que faciliten comodidades para la vida del visitante"
Así comienza la historia de los Parque Nacionales, ya que a partir de esta donación, en 1922 se crea el Parque Nacional del Sur. Luego en 1934, sobre la base de un proyecto de ley elaborado por Ezequiel Bustillo, se crea el Servicio de Parques Nacionales y simultáneamente se crean los Parques Nacionales Iguazú y Nahuel Huapi, éste último sobra la base de aquel Parque Nacional del Sur.
De esta manera, la Argentina se convierte en el tercer país de América que cuenta con un sistema de parque nacionales. En 1937, se crea el Parque Nacional Los Alerces, con una superficie de 263.000 ha, buscando la protección de una cuenca hídrica de suma importancia donde el bosque de alerces milenarios es el gran protagonista, en el marco de una zona biogeográfica rica en especies y con una calidad ambiental excepcional. Parque Nacional Francisco P. Moreno
Este parque caracterizado por hermosos bosques principalmente de lenga, dos interesantes sistemas lacustres con glaciares y cascadas, una porción de la estepa patagónica, restos fósiles y una rica fauna, justificaron la creación, en 1937, del Parque Nacional Perito Francisco P Moreno.
Abarca una extensión de 115.000 hectáreas, que comprende una región montañosa cortada por valles, algunos de los cuales se encuentran a más de 900 metros sobre el nivel del mar, en el noroeste de la Provincia de Santa Cruz .
Una serie de cerros y montañas se suceden dispuestas de este a oeste y de norte a sur, que vistas desde la portada del Parque, semejan un monumental anfiteatro. Ocho lagos salpican la superficie de este Parque Nacional.
Flora de la región
El Parque tiene tres sectores claramente delimitados: la estepa, hacia el este, representada por densos coironales y ejemplares de mata torcida; una zona de transición con vegetación achaparrada, debido a la inclemente acción de los vientos, compuesta principalmente por ñire (Nothofagus Antarctica) y lenga (Notohofagus pumilio ); y el bosque, constituido casi exclusivamente por lengas que se localizan en mayor medida en las zonas costeras de los Lagos Nansen y Azara. En los lugares de clima mas atemperado, crece el guindo (Prunus avium L), árbol mas sensible al frío
Fauna Gran cantidad de guanacos lo recorren en tropillas, los predadores mayores son el puma y los zorros colorado y gris.
Son también notables el choique o ñandú petiso, el pilquín o chinchillón anaranjado, una especie de distribución restringida a Santa Cruz, distinta de los pilquines del resto de la Patagonia, y el esquivo huemul, que encuentra aquí un seguro refugio.
Este ciervo autóctono tiene el cuerpo robusto de color pardo, los machos adultos poseen pequeñas astas bifurcadas y llegan a medir cerca de un metro de alzada. En invierno, los huemules descienden de las altas laderas, buscando refugio en los bosques y alimento en los valles.
Gran cantidad de pequeñas lagunas, alimentadas por aguas de deshielo, constituyen lugares donde recalan aves acuáticas como por ejemplo flamencos, hualas, cisnes cuello negro, patos vapor y grandes concentraciones de cauquenes. El cóndor andino, el águila mora y el ñacurutú, lechuza de gran tamaño que anida en el Parque, forman parte también de la avifauna que habita en el lugar.
A diferencia de la mayoría de los grandes lagos patagónicos, en las aguas del Parque Nacionai Perito Moreno afortunadamente no se han introducido peces exóticos, por lo que aún se encuentra la ictiofauna nativa.
Clima: Templado-frío en verano y glacial el resto del año (hasta –30º C). Hay nevadas y vientos de mas de 50 Kmh durante todo el año.
Aspectos culturales
Siguiendo el curso del río Roble, que nace en el lago Burmeister, se halla el cerro Casa de Piedra, donde se encuentran siete cavernas y dos abrigos o aleros. En estos refugios naturales se expresan los testimonios de la vida, costumbres y creencias de los antepasados de los tehuelches. Las pinturas rupestres, ubicadas en las paredes de las profundas cuevas utilizadas como viviendas, reproducen imágenes de manos humanas, guanacos, formas geométricas y la figura solar. Sus significaciones mítico-religiosas, responden a diferentes épocas y se clasifican en representativas (animales), abstractas (diseños geométricos) y simbólicas (manos). La hipótesis sostiene que estas manifestaciones pertenecen al período paleolítico superior, entre 15.000 y 10.000 años a.C. y al mesolítico inferior, entre 9.000 y 2.000 años a.C. Las expresiones simbólicas de las manos dejadas por los primeros habitantes son muestras de la llamada Cultura del Desierto, y los testimonios geométricos y de animales pertenecen a la etapa de Cazadores Superiores. Las impresiones de las manos en negativo, se lograban al pintar la superficie con un color, comúnmente el rojo que obtenían de un tipo de roca llamada hematita, y una vez que presionaban las palmas sobre el fondo, sopleteaban la pintura con otro color, que podía ser el blanco de la piedra caliza, el negro extraído del manganeso o del carbón vegetal y el amarillo, de la lomonita u ocre amarillo. Las poblaciones formadas por grupos de cazadores-recolectores, poseían un sistema organizado de ocupaciones periódicas que se desplazaban de la estepa al bosque y viceversa, acordes a la utilización de los recursos naturales. La base de este aprovechamiento era el guanaco, disponiendo de sus crías jóvenes o chulengos en la estepa central primero y un mes después, en esta región, pudiendo realizar dos “chulengueadas” en el mismo año. Lindante con las cavernas de arte rupestre, en la margen sur del mismo río Roble, extremo oriental del Lago Burmeister, se encuentran yacimientos fósiles de grandes vertebrados y árboles petrificados de más de 10 metros de largo y hasta 1,10 de diámetro. Acorde a las investigaciones arqueológicas, el parque fue abandonado en el siglo XVIII, probablemente por la rigurosidad del clima de una "pequeña edad de hielo", registrada según los estudios paleoclimáticos, alrededor del año 1750. Por su valor antropológico y biológico, el Parque Nacional Perito Moreno es uno de los refugios más recónditos y bellos de las planicies australes.
Fuente: http://www.welcomeargentina.com/parques/pmoreno.html
Editado por: susana (22/Mayo/2007 - 14:13)
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