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Escena de caza.
¿Alguna vez han intentado seguir a través del cielo el curso de un pájaro especialmente ágil? ¿Lo han visto desaparecer entre el pasadizo de las nubes y aparecer con las alas extendidas, y volver a perderlo de vista mientras se interna en esos antiguos corredores de hotel hasta ocultarse para siempre? Todos tenemos algo de nefelibatas. Todos tenemos ese instinto inexplicable de mirar al cielo cuando esperamos milagros. A todos, los pájaros nos dicen algo, nos cuentan cosas, como si fuesen ángeles.
Igual. Se las recomiendo. Esta obra es corta comparada con la otra (El viaje interior), sin embargo es buena.
Jesus.
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