|
Hola, Mary, buenas tardes,
Seamos precisos: has sido ya infiel a tu esposo aunque no te hayas rozado siquiera con ningún otro hombre. En el preciso instante en que has pensado en la posibilidad de serle infiel, te has convertido en una mujer adúltera.
Mantener una o más relaciones sexuales con una o más personas diferentes de nuestra pareja oficial, no representa problema alguno. Resulta sumamente sencillo hallar con quien, el donde y el cuando. Pero cuando empiezan a surgir los problemas, generalmente muy importantes, es cuando nuestra pareja se entera de nuestra(s) infidelidad(es), ya porque terceras personas se lo dicen, ya porque nosotros mismos cometemos algún error, que creíamos que jamás íbamos a cometer.
Si sólo se ha tratado de una infidelidad, de una vez, y tenemos la fortuna de tener una pareja dialogante, inteligente, entonces puede que el problema se solucione sin mayores complicaciones. Pero ¿qué ocurre si han habido más de una infidelidad o si nuestra pareja no es ni dialogante ni se quiere mostrar inteligente? Que por una relación ajena a la pareja, relación que suele ser puramente sexual, perdemos a nuestr@ esposo/esposa o pareja oficial, que era la que nos daba la estabilidad en todos los aspectos. ¿Habrá valido la pena? Dejaré que cada uno conteste esta pregunta como mejor le parezca.
Yo no estoy en tu corazón, en tu cerebro, para saber si quieres o amas a tu esposo, pero sí sé que para que tú te sientas tentada en engañarlo, algo está fallando en vuestra relación de pareja. Una mujer no se despierta un buen día, se levanta y se dice "Hoy voy a ser infiel a mi marido". Para que eso ocurra, algo muy importante se ha ido deteriorando en esa pareja, sin que ninguno de sus miembros hiciera nada por solucionarlo.
Yo que tú, antes de liarme con ninguna otra persona, hablaría muy seriamene con tu esposo, poniedo ambos las cartas boca arriba,analizando vuestra relación, buscando qué es lo que falla en ella, intentando, si ése es vuestro deseo, ponerle remedio, porque te aseguro que la vida de persona infiel, de traidora, no es en absoluto envidiable, debiendo constantemene ocultarse de todos.
Si tu marido y tú decidís ambos seguir juntos, no le engañes; en caso contrario, déjale y entonces haz tu vida como mejor te parezca. No hay nada más hermoso que poder ir por la vida sin que nadie te pueda echar nada en cara, y no te quepa la menor duda que si tú llegas a ser infiel, él no dejaría de restregártelo una y otra vez por todo el rostro.
|