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Heredero de la tradición revolucionaria mexicana, el PRI era un inmenso monolito antes de la fundación del PRD.
Conformado por expriístas y partidos de izquierda, el rival más poderoso del PRI no es muy diferente de su contendiente, ambas son oligarquías, aleatoriedades, una de izquierda, socialista (pero religosa, según manifestación de AMLO), y otra de centro-derecha (PRI si Dios quiere), quedando la derecha declarada para el PAN, ahora en el poder. Difícil cuestión la ideología, ya que por características idiosincráticas casi todos los mexicanos son religiosos, en su mayoría católicos.
La ideología separa a los partidos pero hay algo que los une. Todos son estructuras piramidales que arrojan sojuzgamiento para la población, sojuzgamiento en forma de patrones de conducta y manipulación.
La consolidación de un monolito político es posible mediante la depuración de la población (ejecuciones, p.e.) y el favorecimiento de la reproducción de gente de gobierno y de partido. Casarse, juntarse en unión libre y tener descendencia es derecho de todos los mexicanos. Sin embargo el difícil entramado social, una población silenciosa que no amista ni conversa, dificultan el ejercicio del amor, la formación de pareja y el matrimonio libres, ajenos a todo trasfondo político y económico, ajenos a la cría de cerdos.
A la cabeza del dirigismo, sin recursos ni educación, la gente de escasos recursos, el proletariado dictador. El resto tiene prohibido utilizar sus funciones intelectuales con riesgo de perder lo que ha adquirido por haber renunciado a dicho ejercicio del pensamiento y por abandonarse a un ciego dirigismo que nos hace ser mierdas declaradas (que no se vea).
Las políticas excluyentes han descartado a la población que no cumple con estos requisitos de preservar la sedimentación cultural y económica, vivir sometidos a una pederastia (simbólica?) cuyo solaz es la autodegradación, la autodenigración. Si la gente libre se casara y se reprodujera terminaría con los monolitos políticos, fomentaría la pluralidad y el gusto por la libertad y la autodeterminación.
Pero hasta la fecha la crianza genética de la población que es acorde con los patrones de sojuzgamiento es el principal enemigo con que cuentan la razón y el deseo de vivir en un ambiente propicio para el desarrollo y el éxito individual.
La educación avanza a pesar de sus enemigos. El pensamiento avanza. Ojalá no esté lejano el día en que la gente empiece a buscar y aprenda a distinguir al enemigo verdadero del bienestar y el progreso. Es un enemigo invisible que tiene que ser señalado y denunciado, tiene que ser derrotado de manera democrática.
muchas gracias y saludos cordiales de
César Espino Barros
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