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Estoy inmóvil, estático
Soy la marioneta congelada
De esa otra marioneta alada
Que controla el universo.
¿A que juegas, dios o suerte?
Desconocida razón de lo existente
Mística absoluta e intrigante
Que se devela en la muerte.
¿Acaso existe tu razón de ser?
¿O la razón de no existir, es?
En el círculo infinito de la nada
Algo le debe tu razón a la mía.
Yo soy tu dios, rígido bruñido del séptimo día,
Soy la eterna suerte, que crea mundos diferentes
Absurdos mundos oníricos, tan iguales a este
Que proyectan la creación hacia su involuntario sinfín.
Somos marionetas controladas
(Desconocida razón de la existencia)
¿A que juegas ahora marioneta?
No tú, sino esa que juega con los planetas.
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