|
La perfecta compañera Hebert Fayet
Siempre en pos de una quimera
y empecinado en su andar nunca cesó de buscar
la perfecta compañera y aunque la la vida mañera
nunca lo quiso ayudar él piensa que la ha de hallar
en una esquina cualquiera.
A veces cuando lo miro
en la distancia parece que su vida es una barca
que al finál va a zozobrar con su carga de esperanzas
viendo que se desvanece poco a poco esa quimera
que jamás pudo alcanzar.
Pero ciego él no desiste
y prosigue con empeño en busca de ese diamante
perdido en medio del mar sin saber que lo perfecto
es tan sólo un fútil sueño y tan sólo una utopía
que no se puede lograr ...
...le ruego a Dios que te ayude
querido hermano arribeño
y en tu voyage de ensueños
no vayas a naufragar
|