Pues la verdad, pienso que el sistema español tal y como está configurado sirve de más bien poco.Creo que el sistema español sirve para calificar animales adultos pues es cuando vemos verdaderamente hasta donde ha llegado el animal. Porque calificarlos con 14 ó 15 meses, lo considero como una orientación, no como algo definitivo, pues no sería la primera vez que añojos muy grandes no llegan a desarrollar lo que apuntaban, y al contrario, los que parecen más pequeños luego dan un estirón y se hacen fantásticos. Lo correcto, en mi opinión sería tener en cuenta junto a la valoración de la conformación del animal, su genealogía. Porque sabiendo de donde viene, podemos tener ciertos indicios de como suelen comportarse la descendencia de determinados sementales, y así no llevarnos a engaño cuando compremos un semental de 84 puntos y pasados unos años al llegar a la edad adulta no cumpla las espectativas en él depositadas. Aunque como es natural, esto no es una ciencia exacta, y siempre jugará en mayor o menor medida la subjetividad del calificador, y evidentemente que siempre podemos llevarnos sorpresas, pues nunca dos animales se desarrollan exactamente igual, aunque sean del mismo padre y madre. Si no, todo esto sería muy sencillo.
La intuición y genialidad de cada ganadero es fundamental, al final, independientemente de la calificación, creo que es lo más importante.
Totalmente de acuerdo con vosotros. Perdemos tiempo, dinero y eficacia. La última afirmación de Jose A. sobre el desarrollo de los 2 a 5 años es una verdad como una catedral. Desconozco (otro tema más) los sistemas de otro países, pero si es cierto que seleccionan del modo que explicas, el limusin español no podrá competir nunca en igualdad de condiciones, pues llevaremos, como poco, esos dos tres años de desventaja; suponiendo que hubiésemos partido del mismo lugar, cosa que no es así claro.
Juan S.
Yo siempre me pregunto lo mismo, para qué tengo que esperar dos años para que me digan que esa erala no es lo suficientemente buena.
He perdido tiempo y dinero y no digamos si he tenido que domar y preparar los animales para alguna exposion o subasta, entonces el gasto y el tiempo se multiplican considerablemente.
Sin duda ninguna estamos perdiendo el tiempo y el dinero calificando animales a los 2 años de edad.
Una calificación que realmente le sirva al ganadero para algo más que decir que mi vaca tiene 85 puntos, dato que era muy apreciado 15 años atrás pero que hoy es lo mismo que decir que mi vaca es muy bonita, o al menos un día lo fue, sería la calificación entre el destete y el año de edad, que es cuando se seleccionan los animales de reposición.
Además de serle de mucha más utilidad al ganadero, permitiría una mejor comparación entre todos los animales, al estar valorados bajo unas condiciones más semejantes y una vez más la calificación multiplicaría su utilidad si los datos fuesen corregidos por los efectos ambientales y se tuviese en cuenta la genealogía. Ni más ni menos que lo que se hace en cualquier país avanzado en este sector.
Alguna vez he oído la excusa de que para calificar un animal debe estar desarrollado, y por eso es mejor calificar con 2 años, sin embargo en mi opinión si se quiere calificar a una vaca por su morfología adulta, los cambios entre los 2 y los 5 años son lo suficientemente importantes como para no tomar la calificación a los 2 años como un reflejo del animal.
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