Nueva York vibra al ritmo del jazzSi visita la ciudad que nunca duerme, intégrese a los recorridos de los clubes donde puede escucharlo a su máxima potenciaValeria AgisEspecial para Vida y Estilo15 de enero de 2006El jazz es, sin dudas, uno de los imanes más fuertes con los que Nueva York atrae a diario a miles de turistas de todo el mundo, ávidos de una intensa experiencia cultural y auditiva.George Gershwin, Chet Baker, Charlie Parker y tantos otros iconos del género han dejado su magia impregnada en las calles de la Gran Manzana, desde Harlem hasta el West Village, de uno a otro extremo de Manhattan, en pequeños y grandes clubes, en escenarios radiantes ylúgubres, para miles o para unos pocos entre el público cada noche.Según números oficiales de la Oficina de Convenciones y Visitantes de Nueva York, el año último pasaron por la Gran Manzana cerca de 40 millones de personas. De esa cifra, la oficina reconoce que buena parte se debe a la enorme oferta musical que "La Ciudad que NuncaDuerme" propone sin descanso a sus visitantes.Si bien la promesa de jazz del mejor es siempre tentadora, la superabundancia de clubes y teatros donde ver artistas del género algunas veces puede resultar un tanto frustrante para el viajero no demasiado conocedor del tema. Por eso, para hacer del recorrido lamejor de las vivencias, una de las alternativas más interesantes es la de contratar los relativamente nuevos "circuitos de jazz", una especie de minitours diseñados especialmente por y para entusiastas del género y con ánimos de saber más de él, que se adecuan a todos los presupuestos y las disponibilidades horarias.El componente más valioso al contratar un tour de jazz es la inserción en una suerte de "detrás de la escena" de este estilo. Para lograrlo, el concepto que se maneja es el de "tours boutique"; es decir, recorridos en grupos pequeños en los que se van tocando diferentes clubes de la ciudad, todos ellos con distintas propuestas (aquellos más comerciales, los más populares y renombrados, los del circuito under, etc.).Por supuesto, una de las excursiones más interesantes es la visita a los lugares donde nacieron o vivieron quienes después se consagraron como estrellas de la música.Las antiguas casas de Louis Armstrong, Duke Ellington, Miles Davies y Dizzy Gillespie, entre otras, son parte ineludible del viaje. Generalmente, una salida personalizada (con un guía) de este estilo ronda los cien dólares por persona, costo que también incluye eltransporte y el ingreso a los bares o clubes elegidos.De ese valor para abajo, la escala de posibilidades se agranda. Por lo general, todos los tours de jazz nocturnos comienzan a las 8:00 de la noche, con lo cual, además de los shows en vivo, algunos incluyenuna cena básica para quien los contrata. Estas propuestas oscilan entre los 75 y 90 dólares por persona —con comida— y los 45 y 60 dólares —opción simple—. Las salidas diurnas, desde luego, suelen sermás económicas.Con mapa en manoMás allá de estos tours comandados por expertos en la materia, muchos viajeros avezados —y no tanto— prefieren, a la hora de descubrir, lanzarse a la aventura por sí solos, valiéndose exclusivamente de laayuda de un mapa.En ese caso, lo ideal es tomar rumbo hacia Harlem —siempre es preferible hacer la primera incursión durante horas del día— y recorrer esas mágicas calles con los propios zapatos.Una parada obligada de esta travesía es visitar el punto donde antiguamente se alzaba el famoso Tree of Hope, todo un monumento dentro de la historia de este barrio, ubicado entre el célebre Teatro Lafayette y el club Connie's Inn.El árbol de la Esperanza ganó popularidad durante los años 20, según la leyenda, porque todo aquel músico que quería triunfar en el mundo del jazz caminaba hasta allí para pedirle a ese castaño un poco de suerte. Hoy, parte de ese tronco —el árbol original fue talado en1934— descansa frente al Teatro Apolo, donde todavía continúa la tradición para muchos músicos de posar las manos sobre él en busca de buena fortuna.Otro recorrido que sin dudas puede resolverse con un buen mapa y muchas ganas es el clásico circuito por los clubes de jazz más populares, aquellos que ya hoy gozan del renombre comercial suficiente como para que hasta aquellos que no saben demasiado de música quieran darse una vuelta por allí.El Blue Note Club, el Village Vanguard y el Blue Smoke Jazz Standard son tres de los favoritos hace décadas. En su programación mensual, además de ofrecer shows en vivo de género más "puro", estos lugares proponen noches de jazz latino y brasileño (Celso Fonseca, BebelGilberto y Milton Nascimento pasaron recientemente por sus escenarios).También en el Lincoln Center, un clásico de la cultura neoyorquina, funciona un área dedicada especialmente a este fantástico género. Allí se puede disfrutar regularmente de conciertos gratuitos, correspondiendo con el lema que los convoca: Jazz en vivo, los 365días del año.Direcciones• Village Vanguard. 178 7th Avenue South.(212) 255-4037www.villagevanguard.net• Blue Note: 131 W. 3rd St.(212) 475-8592www.bluenotejazz.com• Blue Smoke Jazz Standard: 116 East 27th(212) 576-2232www.jazzstandard.net• Lincoln Center - Dizzy's Club: Broadway y 60th Street. 5to Piso(212) 258-9595www.jalc.org/dccc/c_calendar.asp• Apollo Theatre Foundation. 253 West 125th St. Harlem, NY(212) 531-5301www.apollotheater.comCircuitos con guías• Big Apple Jazz Tours.(718) 606-8442www.bigapplejazz.com• New York Tours: (888) 880-9108www.nytours.us
List maintained by Gordon Polatnick: Gordon Polatnick moved back to New York City in 1995 and was immediately bitten by the jazz bug. Soon after, he developed West Miles Disease and has been scratching that itch all over town in search of improvisational healing. Gordon invites the curious jazz novice and the aficionado to share in his thrill seeking adventures from the Village to Harlem, every night of the week.
Cooking with Jazz 12-01 154th St. (at 12th Ave.), Flushing, Queens (718) 767-6979