La barrera protectora pretende servir de ‘colchón’ de freno y evitar la caída al río
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Vista del puente interprovincial sobre el Ulla, con la barrera protectora FOTO: Santamariña |
La plataforma rodante del puente interprovincial sobre el río Ulla, que separa las provincias de A Coruña y Pontevedra, y en concreto, los municipios de Padrón y Pontecesures, presenta desde hace unas semanas una nueva imagen. A ambos lados de la vía, y separando la zona del tráfico rodado y la peatonal, dos hileras de bloques de granito se dejan entrever. La medida obedece a incrementar las medidas de seguridad vial en la zona, ya anunciadas por el Ministerio de Fomento desde hace unos meses y solicitadas por la administración local pontecesureña.
La barrera protectora pretende servir de colchón de freno para evitar caídas de vehículos accidentados al río Ulla, como sucedió en varias ocasiones en este punto de la N-550 con resultado de muerte.
Además, dichas barreras, colocadas a lo largo del puente mediante piezas de granito de setenta centímetros de altura, tienen también como finalidad proteger no sólo del tráfico rodado a los peatones, sino también impedir, en caso de accidente, que los vehículos siniestrados rompan la valla protectora y se precipiten a las aguas del río Ulla.
Las obras en el puente interprovincial ya comenzaron en abril pasado, pero estuvieron paralizadas durante unas semanas debido a la falta de material. Para evitar el feísmo, los operarios de la Demarcación de Carreteras del Estado prevén la colocación sobre los bloques de piezas metálicas de forja, más estéticas con el entorno en el que se enmarcan, un puente de carácter monumental.
La actuación pone fin a años de reivindicación por parte del Concello de Pontecesures.
Tierras de Santiago, 27/05/08
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