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El pasado 11 de julio de 2008 en el diario ABC se publicaba la siguiente entrevista a María Paz Ruiz, ex-concejal de urbanismo del Ayuntamiento de Toledo que reproducimos a continuación de manera íntegra y que en el siguiente post contestaremos:
«Dos años después aún pienso que Barreda paró Vega Baja sólo por su interés personal» Por VALLE SÁNCHEZ
TOLEDO. Aún no se han cerrado las heridas que produjo la paralización de la Vega Baja. Y menos aún a María Paz Ruiz, la que fuera responsable de Urbanismo con el PP, y que vivió en primera persona aquellos días en los que el presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda, decidió dar carpetazo al proyecto por el hallazgo de restos arqueológicos. Dos años después, se ha creado de una nueva empresa llamada «Toletum Visigodo», en la que participa la Junta, y se han anunciado grandes proyectos culturales para la zona. Sin embargo, el PP, denuncia que todo sigue igual. -¿Le sorprendió la paralización del proyecto? -La verdad es que fue una sorpresa y un gran disgusto para mucha gente que habíamos creído que éste era un proyecto público importante para la ciudad, un proyecto en el que, además, se llevaba trabajando tiempo con la Junta de Comunidades. Los dos grupos mayoritarios nos unimos, -el PP y el PSOE-, y nos sorprendió mucho que tras la aprobación, de pronto, se paralizara. Coincidieron varios factores. -¿Cuáles? -En aquellos momentos se estaba enjuiciando en todos los medios nacionales la macro actuación urbanística de Seseña, que se llegó a comparar con el proyecto público de Vega Baja, cuando no tenía absolutamente nada que ver porque desde el año 2000 era un proyecto planificado en todo con la Junta de Comunidades. -¿Sigue pensando que fue una decisión irresponsable? -Lo sigo creyendo. Creo que fue una decisión irresponsable del señor Barreda, en la que se miraron objetivos políticos y, en absoluto, objetivos de gestión y de mejorar ciertos aspectos como eran viales y vivienda pública para el ciudadano.Fue una decisión motivada por interés político y personal y, en absoluto, por un interés general, que es lo que debe mover a todos los políticos y cargos públicos. -¿Cómo entró usted en Vega Baja? -En 2002 me encontré un planeamiento público para la zona de 1.300 viviendas para dar oportunidad a muchos ciudadanos que no la tenían porque, entre otras cosas, el PSOE del Gobierno autonómico había permitido desarrollos urbanísticos en toda la provincia menos en Toledo. Lo que teníamos claro era que la ciudad tenía que avanzar, adquirir el desarrollo que le correspondía porque llevaba muchos años enclaustrada en su pasado y no había avanzado. -Lo que es cierto es que los expertos llevaban tiempo advirtiendo que había restos, pero los políticos, de todos los signos, continuaron adelante. ¿Qué ocurrió para llegar a esta situación? -Se politizó. El señor Barreda politizó el asunto por otros intereses. Recibió una llamada de Zapatero en la que le advertía que había intereses de sectores de la ciudad que querían anular ese proyecto. Y así fue. Pero a Barreda lo han elegido los ciudadanos para gestionar y a la gente se le puede dar la oportunidad de opinar y colaborar, pero no de decidir proyectos de desarrollo que corresponden a los órganos y a los representantes públicos. -Pero, insisto, siempre se había sabido que había restos. -Claro. Allí se desarrolló la Fábrica de Armas, el barrio de Santa Teresa, la Reconquista y también se hicieron catas arqueológicas, se sabía que había signos importantes de valor patrimonial. Pero la Junta apoyó siempre el proyecto urbanístico, lo autorizó, creó expectativas, y, de pronto, lo paró. -¿Cómo recuerda aquellos días de finales de julio de 2006? -Primero de sorpresa, después, -la verdad-, de muchísimo cabreo por ver que algo por lo que se había luchado mucho tiempo se lo cargan de un plumazo. Y sin dar explicaciones. Aún recuerdo cuando el periódico «El Mundo», -tengo guardado el recorte- dijo que era un proyecto especulativo: «Más de 60.000 viviendas de ladrillazo van a sustituir las dulces y bellas ruinas góticas de la Vega Baja», decían». ¡Y eran 1.300 de carácter público! Momentos difíciles -¿Y cómo lo vivió a nivel personal? -Fue muy triste. Unos compañeros de un hospital de Madrid me llamaron para decirme si yo era la Ruiz de ¡las 60.000 viviendas!. Te produce daño que alguien que te conoce y te quiere diga «¿eres tú la Ruiz?». Personalmente me indignaron muchísimo aquellas acusaciones de las que éramos objeto. -Sin embargo las miles de viviendas de Seseña ahí están. -Efectivamente, aunque con la crisis, aunque diga Zapatero que no hay, no les dan salida. -¿Sigue pensando que eran compatibles los restos y las viviendas? -Sí, claro. Así iba trabajado Vega Baja. ¡Si nos gastamos tres millones y medio de euros en arqueología para la urbanización!. Se podría haber hecho un proyecto como los que se hacen en Mérida, o en otras obras en el Casco, que se respetan todos los restos. Así lo hicimos nosotros en el aparcamiento de Santa Catalina. Se dotó a la ciudadanía de un equipamiento y los restos se han recuperado para que la ciudad los pueda disfrutar. Es una actuación preciosa que todo el mundo puede admirar. No es inviable. Nuestro grupo estuvimos totalmente de acuerdo en integrarlo. -¿Se sintió sola en este asunto? -Días antes de la paralización,el director general de Patrimonio, Enrique Lorente, autorizó la canalización del saneamiento y dijo que era un proyecto imparable, que se podían integrar los restos. Pero, después, todo el mundo calló. Puedo entender que los del PSOE lo hicieran porque llevan 25 años en el Gobierno autonómico y hay mucha gente que depende de esta Administración, pero creo, sinceramente, que la ciudadanía debería haber pedido explicaciones. -¿Y cómo siente cuando ve recibir premios y reconocimientos a Barreda? -Dan medallas a ciertas persona para hacer campañas personales y me llama la atención que el mayor logro de la vida del señor Barreda, de la Real Fundación Toledo o, incluso, del ex concejal de IU, José Esteban Chozas, sea haberse cargado Vega Baja. ¡Es increíble!. -Y, ahora, ¿cómo ve el nuevo proyecto? -Me sorprende porque no se hace nada. En estos dos años había un compromiso por parte del señor Barreda de comenzar una excavación sistemática para descubrir los restos arqueológicos de todo este entorno. Y me sorprende que nadie haya abierto la boca para denunciar la situación de abandono en la que está este espacio, ¿Dónde está la Real Fundación y ¿la Plataforma por Toledo?. ¿Prefieren tener un espacio abandonado, lleno de matorrales y cardos? -Pero se está trabajando, según dicen, en un ambicioso proyecto, con un Museo Arqueológico. -Por ahora, todo sigue igual, con una particularidad, que se cambió el nombre de la empresa y las propuestas de desarrollo urbanístico. Lo único que han hecho es declarar Vega Baja BIC, sin saber lo que hay porque la excavación a la que se comprometieron no se ha realizado. Hay matorrales y cardos. Eso es lo que hay ahora. Digan lo que digan, no se ha actuado con una metodología científica buena. -¿Qué les dicen en lasreuniones?, ¿qué es lo que hay? -En las reuniones somos artistas invitados. Cada vez que vamos nos presentan un ideario, una carta a los Reyes Magos. Nos dicen: ¡nos encantaría tener 80 obreros!, pero yo no he visto el plan de actuaciones y no se ha definido la inversión real que se va a hacer. Es prácticamente un ideario, sin aportar datos y sin una gestión clara y objetiva. -Parece que preparan una jornada de puertas abiertas. -Eso es lo último que dicen. Yo manifesté mi descontento porque no se nos invitó al Consejo de Administración a unas jornadas científicas. Están haciendo de esto un feudo personal, particular, en el que los máximos propietarios hacen y deshacen. Nos dijeron que no iba a haber ocultismo, pero al Consejo de Administración no nos invitan a nada. -¿Por qué? -Creo que no tenían datos nuevos, los que iban a presentar eran los de las excavaciones que hizo la antigua empresa «Vega Baja». -Pero, según dicen, se está trabajando. -Lo único que hay es una caseta de obra, pero parece que no hay una actuación allí. -En la etapa del PP en el Ayuntamiento se quejaban de la falta de ayuda por parte de la Junta. -La actitud de la Junta con Toledo durante estos años ha sido bastante negativa, de poca colaboración que yo no sé si va a seguir siendo así. -¿Por qué lo duda? -Cuando el señor García-Page pactó con Izquierda Unida el gobierno del Ayuntamiento de Toledo dijo que ahora que somos del mismo signo la ciudad va a avanzar. Pero la Junta lo único que ha hecho hasta ahora ha sido vender la imagen del señor Barreda y del señor García-Page firmando papeles y nunca hemos visto convenios claros porque ni siquiera aparece la inversión. Otra vez volvemos a vender, a hacer publicidad de proyectos que nunca llegarán a la ciudad. Es bastante triste porque los toledanos tenemos derecho a que las administraciones trabajen por nosotros. -¿Le da pena no haber podido desarrollar el POM? -Creo que dentro de la oposición aportaré algo. Ya le he dicho al concejal de Urbanismo que conmigo no va a tener conflictos si las líneas de actuación son las que están marcadas en ese documento. Si se va a cambiar, como he leído por ahí, y se modifica el desarrollo entonces ya veremos. -¿Les acusan de no haber dejado previsto el Plan de Infraestructuras? -Son acusaciones baldías. ¡Cómo lo vamos a realizar si el documento del POM se aprobó en marzo de 2007, dos meses antes de las elecciones!. Otra prueba más de lo que nos costaba que se aprobaran las cosas. De la misma forma que algunos PAUs como el de Seseña o los de otros pueblos les daban las autorizaciones con cuatro papelitos, en Toledo nos hicieron la vida imposible. Incluso nos remitían las resoluciones cuando se cumplía el silencio administrativo para no poder aplicarlo nunca. O la víspera nos decían que faltaba un papelito. Fue una lucha, no dio tiempo a hacer ese Plan de Infraestructuras. Ahora han hecho otro plan con algunos aspectos que, la verdad, no comparto.
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