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Que yo sepa, hay muchísimas rebajas en las cotizaciones sociales para que se contrate a las mujeres. Así que eso no es cierto, contratar a ciertos colectivos: mujeres, parados de larga duración, jóvenes... tiene muchas ventajas. Pero yo quería hablar del nuevo despotismo femenino, ese que hemos observado en el congreso. Resulta que un diputado le dice a una diputada que se ha disfrazado y los escaños de izquierda se vacían de mujeres. De mujeres que no protestaron lo más mínimo cuando el delegado del gobierno en Madrid le dijo a Esperanza Aguirre que su mente no daba para tres ideas a la vez o cuando un miembro del partido socialista como Jesús Eguiguren ha sido acusado 2 veces de maltrato por su mujer. No solo eso, todas las pastorcitas que tanto se ofendieron en el Congreso, no hicieron la más mínima alusión a la cercenación del clítoris que es norma en todos los países que visitaron, eso ni lo nombraron allí, solo disfrazarse era lo importante... Se está dando ahora un despotismo femenino según el cual, en cuanto criticas a una mujer o le atacas políticamente, ella se defiende diciendo que eres un machista o un misógino. Y en eso las ministras de este gobierno son unas expertas, en cuanto se quedan sin argumentos (si es que alguna vez tuvieron alguno) llaman al contendiente machista y se acabó, contra eso ya ni se puede hablar. Tristes políticas que quieren la igualdad para lo que les interesa nada más. Cuando tienen las de perder sí que se aferran a su condición de mujeres, o a las cuotas.
Editado por: jose (16/Marzo/2006 - 16:26)
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