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Estoy indignada de ver que la vida pública toledana esté tan contaminada.
No se si hablar de defensa gremial o de sumisión al amo, pero ante la defensa que pude contemplar del arquitecto municipal o algo así, en las jornadas que el ayuntamiento ha realizado en la Universidad, me queda un profundo desprecio a todos los que viven de chuparnos la sangre y la historia desde las casas consistoriales.
Este señor, Mario Muelas, que hizo una defensa feroz de la urbanización de Vega Baja como si se tratase de su propio feudo, también propuso tirar iglesias y colocarnos mas muros como el de San Marcos.
Entiendo que arquitectos con tan pocas luces se pongan a vender bombillas en la alcaldía cuando los servicios municipales ya están privatizados. Entiendo que sus posibilidades de igualar en patrimonio a José Manuel Molina después de los pelotazos inmobiliarios producidos en los últimos años sea imposible si no consuma el atentado de las vegas, de los que él particularmente es autor y probablemente beneficiario. Pero lo que no puedo entender expresiones como «hay que contaminar la ciudad histórica» y así beneficiar a sus colegas. Entiendo que usted no es la Iglesia y que todo lo que no sea destruir patrimonio no le es rentable, pues váyase a cualquiera de los nuevos "Seseña" que usted y Molina han construido dentro del espacio urbano o los que han propiciado junto a otras administraciones y que nos florecerán por todas partes.
Durante años hemos tragado cuando los apaños políticos dentro del PP convenían, Museo del Ejército, Pseudo AVE, Autopista, etc... y ahora todos vamos a pagar los platos rotos y la destrucción de Toledo.
No me hablen de "CONTAMINAR", cuando el auténtico virus, el cancer de Toledo, son ustedes.
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