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Hola Yván, hijo:
Lo del yacimiento es como las meigas gallegas, haberlo hailo, que yo lo vi, pero como todo lo magico (la falta de acento es a propósito) primero hay que creer, y tú querido amigo, eres un incrédulo que pones siempre en duda lo que nuestros gobernantes dicen, que si ellos dicen que hay un yacimiento romano, pues creetelo buen hombre, que qué ganan ellos engañándonos, pues nada. Vuelve allí, hombre de Dios, y abre bien lo ojos esta vez para que no se te pase por alto nada. Y si aún así dudas, pídele a alguien que haya estado antes que te acompañe, te sugiero a Gabi que se conoce el camino hasta cuando está lleno de barro, mis botas de andar dan fe.
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