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Pues la verdad, pienso que el sistema español tal y como está configurado sirve de más bien poco.Creo que el sistema español sirve para calificar animales adultos pues es cuando vemos verdaderamente hasta donde ha llegado el animal. Porque calificarlos con 14 ó 15 meses, lo considero como una orientación, no como algo definitivo, pues no sería la primera vez que añojos muy grandes no llegan a desarrollar lo que apuntaban, y al contrario, los que parecen más pequeños luego dan un estirón y se hacen fantásticos.
Lo correcto, en mi opinión sería tener en cuenta junto a la valoración de la conformación del animal, su genealogía. Porque sabiendo de donde viene, podemos tener ciertos indicios de como suelen comportarse la descendencia de determinados sementales, y así no llevarnos a engaño cuando compremos un semental de 84 puntos y pasados unos años al llegar a la edad adulta no cumpla las espectativas en él depositadas. Aunque como es natural, esto no es una ciencia exacta, y siempre jugará en mayor o menor medida la subjetividad del calificador, y evidentemente que siempre podemos llevarnos sorpresas, pues nunca dos animales se desarrollan exactamente igual, aunque sean del mismo padre y madre. Si no, todo esto sería muy sencillo.
La intuición y genialidad de cada ganadero es fundamental, al final, independientemente de la calificación, creo que es lo más importante.
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