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La diferencia es que el eléctrico y/o electromecánico, funciona con un motor de imanes permanentes que hace girar un gran eje, al que están amarradas unas poleas, que tiran de la cabina y del contrapeso.
Ventajas: Puedes instalarle un variador de frecuencia ( v.v.f ), y así lograr arranques y paradas muy suaves, aunque yo personalmente, no instalaría el variador de frecuencia en velocidades inferiores a 1,60 m/s. Otra ventaja es que puedes elegir un gran recorrido en metros, y velocidades entre 0.35m/s y 12m/s.
Desventajas:
Son bastante escandalosos.
El contrapeso ocupa bastante espacio en el hueco.
Hidráulico:
El sistema para mover las poleas es diferente:
Aquí intervienen una bomba hidráulica y un pistón hidráulico.
La bomba hidráulica, se llena de aceite, y empuja al pistón hidráulico hacia arriba. Como el pistón hidráulico tiene amarradas unas poleas en la cabeza, empuja a la cabina.
Para bajar: funciona a motor parado. Una simple válvula se abre y deja que el pistón vaya descargando el aceite.
Ventajas (Respecto al electromecánico y/o eléctrico):
No utilizan contrapeso, con lo cual no necesitan tanto espacio en el hueco.
Son muy silenciosos.
Para bajar funcionan a motor parado.
También se pueden lograr arranques y paradas muy suaves.
Inconvenientes:
Tienen un recorrido tope de 21 metros.
Su velocidad puede variar entre 0.35 y 0.60 m/s, aunque hace poco la empresa Thyssenkrupp elevadores ha sacado centrales hidráulicas de 1m/s.
Si se va a instalar el ascensor en lugares cálidos, hay que añadirle un enfriador de aceite, puesto que si el aceite se calienta mucho, el ascensor se puede averiar con mucha facilidad.
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