El diagnóstico de la realidad del asma en España evidencia que es un grave problema de salud que afecta a todas las edades, desde niños de temprana edad hasta ancianos, y que se trata de una enfermedad crónica cuya prevalencia va en aumento, sobre todo en algunos tramos de edad de la infancia. Se calcula que, en nuestro país, el asma afecta a tres millones de adultos y a más de medio millón de niños hasta los 14 años. Es la patología crónica más prevalente en la infancia. Sin embargo, es menos conocido que el 80% de los adultos con asma padece la enfermedad desde que eran niños y que el 60% de los menores que sufre esta patología la padece desde antes de los cinco años. A ello se une que el asma afecta también a un «grupo muy importante» de niños menores de dos años.
Una niña prueba a aplicarse un inhalador. / ENRIQUE DEL RO
Esta patología crónica de las vías respiratorias afecta a entre el 5% y el 8% de la población adulta y a entre el 8% y el 12% de niños y adolescentes. En España, la prevalencia de síntomas asmáticos en niños se ha mantenido constante durante los últimos años en el tramo de edad entre los 13 y 14 años, mientras que ha sufrido un aumento significativo en el grupo de seis y siete años. Entre los adultos, la prevalencia es inferior a la de los países del entorno.
Pero en términos generales, la incidencia de esta enfermedad sigue incrementándose en nuestro país y, actualmente, se calcula que 250.000 personas mueren al año a causa del asma, según Julio Zarco, presidente de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria. Zarco admitió que esta enfermedad no está bien diagnosticada ni tratada, como lo demuestra que el 52% de asmáticos están sin diagnosticar y el 26% no tienen el tratamiento adecuado.
Para controlar bien esta enfermedad y mejorar la calidad de vida de los pacientes, así como su diagnóstico y tratamiento, se presentó ayer GEMA (Guía Española del Manejo del Asma) 2009, un documento en el que han participado nueve sociedades científicas -con representantes de diversas especialidades como neumología, alergología, pediatría, otorrinolaringología y atención primaria- y el Foro Español de Pacientes. La participación de estos últimos fue considerada primordial, toda vez que el asma no afecta sólo a quien lo padece, sino que debido a su sintomatología, que incide en el bienestar del enfermo y su calidad de vida, afecta a todo su entorno. La familia, en primer lugar, pero también el entorno laboral y, en el caso de los niños, la escuela. Se calcula que diez millones de personas ven alterada su vida a causa de esta patología.
Costes
Su efecto entre los pacientes lo demuestran las cifras más recientes: el 68% afirma haber tenido síntomas asmáticos el último mes; el 38%, haber padecido síntomas nocturnos; el 25% dice haber realizado visitas médicas no concertadas; el 10% ha visitado urgencias y el 7% ha sido ingresado en hospitales. Los costes directos (atención sanitaria, fármacos, etc.) e indirectos (absentismo laboral y escolar, incapacidades, jubilaciones anticipadas y muertes prematuras) que ocasiona el asma se disparan. Según Zarco, constituyen entre el 1% y el 2% del presupuesto sanitario, un porcentaje más alto que la inversión efectuada para combatir la tuberculosis y el VIH-sida juntos.
En cifras concretas, el coste anual del asma en España es de 1.672 millones de euros. El coste total de un paciente asciende a 1.950 euros al año. Al mal control del asma se atribuye el 70% del coste: casi todos los gastos indirectos.