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De libertad, de realización, de éxito. ¿Es un loco, un soñador, un iluso? ¿Es una burla, una broma? ¿Quién más nos habla de un ejercicio verdadero del control? ¿Quién más nos habla de la recuperación del terreno perdido, en cuanto a nuestros términos y condiciones de vida? ¿Cuál terreno perdido? El de nuestras garantías y derechos. ¿Es repetitivo y cae en lo mismo?
Pues sí, pero el asunto no tiene muchas vueltas y se está haciendo una enumeración de los detalles específicos... Ojalá algún candidato hablara de libertad, de vida inalienable, de una superación económica objetiva, de repartir el poder que nos corresponde entre todos, y sería mucho más fácil apoyarlo con presencia y voto. Él representaría nuestras aspiraciones de cambio, no de cambio ideológico, ahora vamos a practicar otra economía, sino cambio en nuestras condiciones de vida. Sería una cuidadosa revisión de las cláusulas de nuestro contrato colectivo no de trabajo, de nacimiento y vida. Que es peligroso, que eso le costó la vida a Kennedy, no lo podemos negar, porque hasta la fecha la aceptación de lo establecido (por muy desventajosos que fueran términos y condiciones) era sinónimo de vida, y la no aceptación obviamente implicaba la pérdida.
Hablarle a la gente para ocupar un lugar entre los que tienen propuestas políticas y pasar a formar parte de la élite de teóricos de la revolución o del cambio pacífico y democrático es caer en la demagogia, es pensar que el trabajo consiste en hablar de política, el trabajo consiste en hablar no importa que se diga. Y no es ese el punto.
Se aproxima el bicentenario de la independencia. Hablemos de la abolición de la esclavitud verdadera. Somos un gran país que se ha visto reducido por sus grandes desventajas y carencias. Al régimen de explotación y desigualdad, al régimen del miedo (si no del terror) hay que tenerle miedo y salir de sus fauces. El acercamiento a un régimen de garantías y derechos, de respeto por la vida y de adecuación al derecho humano, ya es un avance. Espino Barros sería una realidad posible, una cuestión que implicaría tomar conciencia y trabajar en el asunto.
1 - garantías individuales y derechos humanos plenos. Vida inalienable. No es difícil. 2. La revisión y modificación del condicionamiento social, de los patrones de pensamiento y de conducta que nos rigen. 3. Acceso a la productividad, ya que no la tenemos no por negligencia, sino por la repartición social del trabajo y los impedimentos que hay para llevar a cabo algo, cualquier cosa... La revisión de la naturaleza del trabajo. 4. La repartición del poder y del control entre todos... Que es en sí el cambio sistémico. 5. La aplicación obligatoria del requisito del beneficio.
Y al respecto se podría escribir un libro de posibles consecuencias y derivaciones, pero no se trata de eso, ya que la claridad, la brevedad es un aliciente para la puesta en práctica. ¿Ya vino la toma de conciencia? ¿Ya conoce la población la propuesta, si se ha movido únicamente en el terreno de la democracia directa y a través de internet? ¿Cuál es su actitud al respecto? Lo que es claro es que se está trabajando en su beneficio, y el sólo hecho de que la propuesta incursionara en la práctica del perjuicio sería razón suficiente para volver atrás y corregir el camino. Esta propuesta no le otorga ninguna distinción ni puesto específico al que la hizo, ni lo diferencia de los demás de ninguna forma ni lo exime de ninguna obligación. si la obtención de solamente la primera cláusula fuera un hecho, si un acercamiento a un estado de garantías y derechos fuera por su influencia a ponerse en práctica, esta propuesta sería exitosa, sería acción eficiente. Y a todos nos conviene el fortalecimiento de nuestra importancia individual y humana. A las generaciones venideras les convendrá también, vivirán convencidas de que cuando el humano es visto como tal, y es considerado como tal, ente digno y pensante, es mejor, se vive mejor, hay una mayor adecuación a la realidad.
saludos cordiales
Editado por: César (01/Noviembre/2009 - 07:02)
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